miércoles, 23 de mayo de 2012

FONDOS ¿SOCIALES?

FONDOS ¿SOCIALES?
Evidentemente, el concepto original de un fondo social fue el de dar atención a comunidades que sobreviven en el abandono de un Estado que no se preocupa por voltear a ver a los ciudadanos con mayores requerimientos para poder salir del subdesarrollo y la pobreza.
Lastimosamente, como es costumbre en Guatemala, se hizo tal vuelta a dicha función hasta que se han convertido en el centro de negocios de funcionarios, organizaciones no gubernamentales y empresas que se han dedicado durante años y administración tras administración a obtener miles de millones de quetzales a cambio del mantenimiento de la pobreza, el abandono y el subdesarrollo de nuestros ciudadanos. Obviamente, fines distintos para los que fueron creados.
El trastorno de los fondos ha sido tal que se ha llegado a comentar cómo en algunos casos se planifica en torno a los recursos y no a las necesidadesHay una “broma” de un funcionario que pidió la construcción de un puente y que “ya luego nos preocupamos de encontrar el río” y el peor degenere de ellos fue cuándo a la oscura y maliciosa forma de manejar el dinero, se le agregó la manipulación política para que el hambre y las demás necesidades de la población, fueran utilizados para obtener votos.
Es importante evaluar cómo es que han sido utilizados los fondos, en qué ha parado cada uno de ellos y la capacidad de fiscalizarlos. Simplemente, nos daremos cuenta que es escandalosa la relación de la inversión con el resultado. Ahora, con la creación del Ministerio de Desarrollo Social, se debe hacer la tarea que está pendiente: Garantizar y permitir que se fiscalicen los fondos y que las decisiones que se tomen, sean verdaderamente para atender las necesidades de una sociedad que, en su mayoría, lidia con la pobreza y la pobreza extrema.  Si el Ministerio no termina en eso, se repetirá la historia del fracaso.
Pero no nos debemos escandalizar ahora. Durante gobiernos y años hemos sido testigos de cómo es que los famosos “Fondos” han sido utilizados como dos cosas: Plataformas políticas y caja sin fin para los negocios.  Hemos sido oyentes de los escándalos en el manejo de la plata que, en algunos casos por miles y en otros por millones, han sido saqueados o “tranzados” desde esas oficinas. Y vuelve a ser momento de decir “no más”.
Pero para ello es importante que recordemos que no habrá funcionario público, personero de ONG ni empresario que haga contratos cochinos con estas entidades que detengan sus prácticas, mientras no sientan que ya “no se puede” seguir cometiendo esos abusos, porque las instituciones de fiscalización y justicia los perseguirán y porque la ciudadanía está lista a condenarlos por sinvergüenzas.
Repetimos que debe tomarse en consideración cómo fue la transformación de los fondos y colocar los controles necesarios en la formación del Ministerio con el fin de evitar que se repitan los vicios.

domingo, 13 de mayo de 2012

Los hijos de la ejemplar Aldea Carmelita


Los hijos de la ejemplar Aldea Carmelita
El municipio más grande de Centroamérica alberga una comunidad próspera, al norte, en medio del bosque tropical. Carmelita es una de las aldeas mejor organizadas de Petén, y un modelo de desarrollo reconocido más allá de las fronteras.
La Ceiba, Empresa de Planificación Municipal
Por: Susana De León • sdeleon@elperiodico.com.gt
Carmelita tiene 87 años y es dueña de 53 mil 797 hectáreas de la Reserva de la Biosfera Maya (RBM), un área semejante al departamento de Sacatepéquez. Sus herederos son 374 pobladores que llevan en las venas sangre mexicana, resultado de la cercanía con la frontera azteca, “a 35 kilómetros que se recorren en dos días a lomo de bestia”, dicen. Son protectores de los recursos naturales del bosque, su mayor proveedor.
Parece la descripción de una abuela que supo cultivar en sus nietos el valor del trabajo y la solidaridad, pero Carmelita es una de las 37 comunidades dentro de la RBM. “De las más organizadas y la única que conecta a los aventureros con el lugar más antiguo de Mesoamérica, el Reino Kan”, asegura Mario Contreras, alcalde de San Andrés, Petén.
Su municipio es el más grande de Centroamérica, según la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplan), y con más bosque –93 por ciento es área protegida.
Es lugar de xateros o cortadores de xate, la palma empleada en floristería. Pero también una zona codiciada para la explotación maderera, la extracción de petróleo e invasores de terrenos por la riqueza natural, asegura Manuel Osorio, uno de los 30 que luchó por obtener la concesión del área, y cofundador de la Cooperativa Carmelita, en el campamento chiclero convertido en aldea.
Poner de acuerdo a 75 familias no fue tarea fácil, pero lo lograron. Los resultados saltan a la vista: 8 muchachos becados, hoy maestros de la escuela; 15 guías turísticos, una telesecundaria, y 184 asociados. Carmelita es tomada como ejemplo en Francia y países de Sudamérica, y el mérito es solo de sus habitantes.
A la sombra del pucté
A Carmelita, ubicada a 565 kilómetros de la capital, primero llegaron los aviones que los automóviles en los años cuarenta y ochenta, respectivamente, cuenta Contreras, el alcalde de San Andrés. 
A la orilla de una improvisada pista de aterrizaje las 75 casas de los pobladores se alumbran con lámparas de queroseno y candelas. Parecen luciérnagas perdidas en la inmensidad del bosque. Solo cinco familias cuentan con planta eléctrica. Las aguadas y pozos surten de agua a todos; de drenajes y tuberías ni hablar, cada casa tiene su fosa séptica.
“El sitio se asentó en 1925 como campamento chiclero. El fundador fue un mexicano llamado Atilano Cámara, quien tenía una hija, Carmelita, y tanto querían los trabajadores al patrón que nombraron el campamento en honor a la niña”. Esa es la historia contada por los pobladores de más edad. Ochenta y siete años después los techos de palma y troncos fueron sustituyéndose por láminas, tejas de barro, cemento y tablas.
Manuel Osorio, de 57 años, tiene decenas de anécdotas de años más recientes. “En los sesenta, los traficantes mexicanos de pieles, compraban a Q5 el pie de lagarto y tigre, una fortuna considerando que entre Q1.25 y Q1.50 se ganaban por cortar de 35 a 50 gruesas (70 palmas por paquete) de xate al día”. Y sin la opción de llegar a un acuerdo, como ahora en la cooperativa que otorga una cuota o mensualidad a sus familias.
A la luz del mediodía un mono se balanceaba en la copa de un árbol de pucté que cubría la fila de matas sembradas por la cooperativa para recuperar el área podada semanas atrás. Un compromiso que la comunidad aceptó hace quince años. Un compromiso, algo en lo que Ana Centeno no creía, “porque el bosque se va a terminar”, pensaba en 1995; menos en participar en una cooperativa. Cinco años antes el Conap había declarado reserva natural y área protegida a 5 municipios del norte de Petén, San Andrés entre ellos. Osorio y otros 30 pobladores buscaron la concesión de mil hectáreas de la RBM, movidos por el entusiasmo de Carlos Catalán, un líder comunitario de 30 años. “Hoy tendría 57”, dice con un dejo de tristeza. A Catalán un vecino inconforme con la idea le arrebató la vida disparándole por la espalda.
El líder asesinado alcanzó a enterarse de que habían obtenido la concesión en 1997. Los beneficios logrados por la comunidad, esos ya no los vio. Centeno, en cambio, la que no creía, sí. Ella vio y creyó. “Fueron las becas para los niños, el equipamiento del centro de salud, el trabajo para las mujeres y el mantenimiento del bosque los que me convencieron”.
LA COOPERATIVA
Centeno es bajita, de cabello ensortijado. Sus ojos redondos expresan entusiasmo cuando habla de su trabajo en la cooperativa, se encarga del control de calidad del xate que exportan a la empresa Continental Floral Greens, de Texas, Estados Unidos. “¿Es posible que una mujer con solo primero básico y siendo cocinera llegue lejos?”, se pregunta Centeno y se responde llevándose las manos al pecho “sí es posible, yo lo logré”.
De exportación se empezó a hablar 8 años después de recibida la concesión. Según datos de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), en 2011 sus exportaciones alcanzaron los US$206 mil 810. En 2007 ella y la junta directiva viajaron a Brasil a presentar el modelo de desarrollo que propone la cooperativa: “un proyecto manejado por la comunidad, para la comunidad, que genera empleo al 80 por ciento de los habitantes”. 
El caso de Carmelita es conocido en países como Ghana, Nepal y Francia gracias a organizaciones como Right and Resources Initiative que aglutina iniciativas forestales en Asia, África y América Latina. Y Agter, con sede en Francia. Los sitios de Internet de ambas presentan el esfuerzo de los 184 asociados como un caso ejemplar y un modelo a seguir.
Explican cómo rotan el cultivo de xate sin generar presión al bosque en las 43 mil 152 hectáreas que trabajan (no tocan 10 mil 645) en 50 campamentos nombrados según hechos o fechas relevantes al momento de asentarlo, como “Noche Buena”, en diciembre o “El quebrado” porque un xatero se fracturó, explica Gustavo Pinelo, coordinador de Rainforest Alliance, ONG que ha brindado asesoría técnica a la comunidad.
Los campamentos tienen doble propósito: en ellos viven los xateros durante dos meses, y atender a los turistas que se dirigen al sitio arqueológico El Mirador. En 2011 recibieron 2 mil 500 visitantes, atendidos por los 15 guías de la aldea. “Estamos certificados por el Inguat, el Intecap, Wildlife Conservation Society y Counterpart International”, dice orgulloso Carlos Crosborn, el actual presidente de la cooperativa.
Crosborn, de 27 años, pertenece a la nueva generación de líderes que la aldea cosecha. Es uno de los 8 maestros becados que retornaron a la comunidad para organizar y dirigir la escuela. “Los jóvenes de la aldea tienen dos opciones: marcharse a las cabeceras municipales a ocuparse en algún oficio o trabajar dentro de la cooperativa, extrayendo madera o cortando xate. Pero queremos que se preparen, que se formen y luego regresen, necesitamos médicos, abogados, administradores de empresas e ingenieros”.
En la comunidad
En Carmelita los niños no se enferman, aseguran las mujeres de la aldea. Es la dieta, comentan: frijoles, hierba mora y pescado. Y un medio ambiente limpio. “Pero si alguien necesita una operación o un tratamiento mayor, acude a la cooperativa y allí el picop lo llevará al hospital más cercano”, explica Centeno. Si alguien es mordido por una serpiente cuentan con dosis del antídoto, incluso cuando trabajan en el bosque. Por lo demás Carmelita duerme con ventanas y puertas abiertas.
¿Cómo se divierten en Carmelita?, les gustan las telenovelas. “La famosa Eva Luna nos tuvo en ascuas durante 100 capítulos a todos”, cuenta Bayron Hernández, un técnico forestal de Carmelita. No se la perdieron en sus  4 días de descanso tras 10 días continuos de trabajo.
Los habitantes de Carmelita ven hacia atrás y se sienten satisfechos por el camino recorrido. Pero tienen su lista de pendientes: un proyecto de energía eléctrica, fortalecer las ventas de xate y madera, y mejorar los servicios de turismo.
Allá donde las actividades cesan a las 6 de la tarde, las lámparas de querosén alumbran como luciérnagas en la noche en medio del bosque, donde las puertas no se cierran con llave, donde la narcoactividad no molesta a sus habitantes. Y el único tránsito que existe es el de las bandadas de aves al sobrevolar el bosque.
Carmelita no es una abuela, pero si lo fuera, estaría orgullosa de su descendencia.

jueves, 5 de abril de 2012


La Mala Suerte Del Pez Vela En Guatemala
La Nota De Vela ción Ambiental


CABEZAS DE PEZ VELA. Como trofeos se exponen y así mostrar la destreza que tienen los pescadores furtivos de esta especie, mientras CONAP  incólume ante su ignorancia no acciona. 


La legislación guatemalteca protege al pez vela para potenciar el turismo deportivo desde 2002. La normativa no ha logrado frenar la pesca furtiva de este animal que sobrevive a la pesca artesanal e ilegal, y se vende en los mercados capitalinos como pescado seco, disfrazado de bacalao.
Por: RODRIGO BAIRES QUEZADA rbaires@elperiodico.com.gt
Leímos para usted: La Ceiba
Consultora, Planificadora y Gestora Municipal de Guatemala
El pescador accidental
Mira la hielera vacía. Suspira. “La pesca está mala”, dijo en horas de la mañana. Lo repitió una docena de veces durante la primera hora de plática, al lado de uno de los canales que cruzan el pueblo de Puerto San José. “Mala, mala, mala”, dice de nuevo, se compone la gorra y prosigue: “Pero si cae un pez vela… se trae a tierra y se vende. Es que la pesca está muy mala, ¿entiende?”
Entender significa conocer el Decreto 80-2002, el que prohíbe la pesca de pez vela, y su reglamento. Él conoce ambos y sabe que del total del producto extraído del mar se permite hasta el 10 por ciento de vela, pescado incidentalmente. También sabe que para los pescadores “legales” ese codiciado animal no es rentable.
Hace números rápidos. Tres días y dos noches de pesca le cuestan Q12 mil. La mayor parte del dinero se va en gasolina, hielo y carnada para soportar a 140 o 150 millas náuticas mar adentro. Si la pesca está buena, los gastos se solventan y la ganancia puede llegar a Q5 mil, que se reparten el dueño y los tres tripulantes. “Es cuando sacas dorado, que se paga a Q20 o Q25 la libra; o tiburón, que siempre se vende”, dice.
Si la pesca está mala, quedan deudas. Él las anota en las páginas de un cuaderno rayado: a la izquierda, los gastos; al centro, la venta; a la derecha, el saldo final. Sus últimas cinco salidas arrojan números rojos. Y él no miente: si en una salida cae uno, dos o cinco peces velas en la línea, los suben a bordo y los vende en puerto, porque “no se puede desaprovechar lo poquito que el mar te da”.
Lo llaman pesca accidental. Él asegura que a veces no cae ningún “picudo”. Pero cuando caen, es difícil librarlos con vida de los anzuelos de 13 pulgadas, los llamados “garra de águila”. Ahí los encuentran, muertos del cansancio después de haber pasado horas luchando por cortar el cable acerado que une el anzuelo a la línea. “No le miento, en las últimas cinco salidas al mar, ni uno solo ha caído. Antes de eso, cuatro en una sola salida. Así, sin querer, y no podemos desperdiciar ese poquito”, dice.
Lo poquito es el precio de mercado del pez vela. En la época alta, de diciembre a marzo, cuando los compradores se hacen del pescado para salar y secar para la Semana Santa, la libra del vela sube hasta Q2.50. Cuando el pescado abunda en el mercado, baja a Q1. “Después de marzo no es negocio. Te la compran a Q0.75 u Q0.80. ¿Va a creer que uno quiere que pique un pez vela en esa época? ¡Si fuera por mí, solo dorado pescara!”
El pescador deportivo
Un pez vela vivo, en el mar, vale más de US$1 mil 500. Según el yate que preste sus servicios como “charter” puede alcanzar los US$2 mil 600. Los pescadores que se suben a ellos no los pescan, los “liberan”. No son simples pescadores, son deportistas, y pagan esa cantidad de dinero cada día, entre servicios de transporte, alojamiento y alimentación, por la experiencia de pelear contra un “picudo” en aguas guatemaltecas.
Justo es eso lo que promueve el Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat): pesca deportiva como anzuelo para turistas extranjeros. Ocupan cañas de pescar especiales y anzuelos lisos y  biodegradables. Los atraen las aguas del Pacífico guatemalteco, el destino número uno  para la liberación de pez vela a nivel mundial, según las revistas especializadas en el tema.
Los “charters” se adentran en el mar entre 40 y 100 millas náuticas, según  la época.  Ahí donde hay aves sobrevolando las manchas de sardinas, es posible encontrar algunos de estos peces, que pueden alcanzar las 250 libras de peso y velocidad de 110 kilómetros por hora. Sobre las popas de los yates, los pescadores dejan sus sedales en modo libre, mientras el bote sigue en marcha. Es la técnica básica del “troleo”.
El vela es uno de los peces más rápidos del mar. Cuando uno pica un cebo, el pescador jala su caña y el anzuelo se ensarta en la mandíbula. La “pelea” en la que se alarga y se corta el sedal hasta cansar al pez depende del peso del animal. El resto: una fotografía con la presa, destrabar el anzuelo y liberarlo. Todo en menos de cinco minutos para que el pez sufra el menor daño.
La Ley General de Pesca y Acuicultura, aprobada el 17 de diciembre de 2002 y que entró en vigor el año siguiente, es otra de las herramientas para atraer al turista a nuestras aguas. El Artículo 28 de la normativa establece que el pez vela es una especie reservada exclusivamente para la pesca deportiva.
Aun con la ley, la pesca furtiva del pez vela sigue siendo una realidad. La semana pasada, mientras unos turistas estadounidenses navegaban a 50 millas náuticas frente a Iztapa, una lancha tiburonera lanzaba líneas en una zona en las que habían peces vela. “Vimos 24 peces en la superficie, picaron 4 en nuestras líneas. Y ahí estaban ellos pescando. Los vimos meter varios en su lancha. ¿Por qué los matan?”, se pregunta un pescador deportivo.
“Los que son deportistas no tienen ninguna intención de matar al pez vela”, reitera Fraterno Díaz, director de pesca del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA). Al que lo haga el reglamento de pesca le impone una multa de Q4 mil, la primera vez, y Q8 mil, al reincidente. Sin hacer distinciones, la misma sanción se haría acreedor un pescador furtivo. Ni un quetzal más, ni un quetzal menos.
NO EXISTE MANDATO PRÁCTICO QUE CONTROLE ESTAS PERDIDAS DE PECES VELA.

El pescador ilegal
Cinco de la mañana. Las primeras lanchas tienen pocos minutos de haber atracado en el puerto de Buena Vista, Iztapa, junto al puente. Están cargadas de dorado, sierra, raya, tiburón, sardina, camarón, pargo y quinoa. Este día la libra de dorado se compra a Q25, para revender a Q30 o Q35. El tiburón está a la baja: Q10 por libra. El resto varía según sea para filete, para freír o para caldo. El precio los fijan los intermediarios, quienes les compran a las lanchas y le venden a los mercados.
“Le tenemos de todo, bien fresquito y a mejor precio que en la capital”, ofrece una señora de arrugas marcadas. No miente, tiene de todo, hasta una bolsa de 25 libras de pez vela listo para empanizar. Lo ofrece, abiertamente, pese a la prohibición de su pesca y venta.
Así, nueve años después de haber entrado en vigor la prohibición, algunos pescadores furtivos siguen llevando pez vela a puerto. En Iztapa y el Puerto San José, la gente habla de que hay lanchas que se meten con trasmallos a menos de 60 millas náuticas de la costa a pescar puro pez vela. “Tirás el trasmallo donde ves velas y los cercas; amarras por abajo y por arriba; y con paciencia subís 20 o 30 ‘picudos’”, relata un pescador. Si no, tiran líneas con sardinas como cebo en zonas de pez vela. La pesca es segura.
Si hay muchos operativos en la zona, cortan en alta mar las cabezas, aletas dorsales y colas y las lanzan por la borda. Cuando tocan tierra, encallan a un lado del canal y trasladan los troncos de los pescados en picops a los puntos de venta. Todo se hace bajo la ley del silencio: todo el mundo lo sabe, nadie habla de ello.
CARNE. El valor del pez vela para un pescador artesanal en la mejor época no supera los Q2.5 por libra puesto en puerto. En la costa se encuentra en filetes para empanizar por Q13 por libra. En el mercado nacional, seco y salado, su valor aumenta a Q30 por libra.

El resto es una operación matemática: menos millas recorridas, menos gasolina; más peces vela, aunque su carne esté a bajo precio, más dinero. Así sí tiene cuenta la pesca: 25 peces de 200 libras, Q12 mil 500, fácil. Ya raleado, se vende a Q13 en el puerto. Seco y bajo una viñeta de “bacalao”, en la capital alcanza los Q30 o más.
Durante las últimas semanas la pesca ilegal del pez vela ha estado en los medios de comunicación y hubo algunos operativos. Son operaciones más mediáticas, con periodistas y titulares de instituciones, que efectivas. “Ni saben distinguir entre un pescado y otro. Aquí les decimos (a los que realizan operativos en tierra) que es raya o atún, hasta anguila les decimos que es y se lo creen”, dice entre risas un pescador. 
Esta mañana hay cinco troncos de pez vela bajo unos sacos en la palangana de un picop gris. Ahí, frente a todos, un hombre ralea la carne magra y fibrosa de uno de ellos. Nadie dice nada. “Es que aquí no nos gustan los metidos”, dice, sonríe de medio lado y señala con la punta de su cuchillo: “Entonces, ¿va a querer o no?” Es hora de dejar de fotografiar y marcharse.

lunes, 26 de marzo de 2012

La obra invisible de Manuel Colom Argueta


La obra invisible de Manuel Colom Argueta
Como alcalde capitalino propuso un plan de Desarrollo denominado EDOM.
Por: MARCELA GEREDA
Leímos para usted: La Ceiba
Consultora Y Gestora En Desarrollo Municipal
Salió de su oficina un día caluroso de 1979. Cuarenta y cinco impactos de bala atravesaron el cuerpo de un hombre lúcido y progresista. El pasado jueves 22 de marzo se cumplieron 33 años del asesinato de Manuel Colom Argueta (8 de abril de 1932 – 22 de marzo de 1979).
No es extraño escuchar entre viejos o jóvenes el decir que aquí no hay líderes ni referencias. Nuestro país está lleno de personajes simbólicos. Y también de personalidades históricas emblemáticas, que sin duda cambiaron el curso del país y que desde su lucha en el pasado tenemos con ellos tareas pendientes. Uno de esos hombres ilustres es Manuel Colom Argueta, un hombre al que la vida dotó de inteligencia inigualable, capacidades deportivas y amor profundo por su país y su gente.
Conocer quién fue y qué hizo Manuel Colom debiera ser tarea para todos los guatemaltecos. La verdadera manera de honrar las ideas y el espíritu del que llamaban Meme es darle voz y vigencia a sus ideas. Como alcalde capitalino propuso un plan de Desarrollo denominado EDOM; este consistía en el saneamiento de agua, un plan rector de agua potable y drenajes para toda la zona metropolitana. Un plan que luego sus sucesores no tomarían en cuenta, algunos por ideología, otros por negligencia, todos por razones cortoplacistas.  En el plan de Manuel Colom también se buscaba generar energía eléctrica con la fuerza de las aguas negras y utilizar el lago de Amatitlán como un reservorio de agua potable. Hoy Amatitlán está muerto y los ríos no son sino inmensos botaderos de inmundicias. 
Además del EDOM, Manuel Colom Argueta fue el primer alcalde en apostarle a la educación cultural de los ciudadanos. Sabía que la cultura es motor de desarrollo.
Fotografía del Licenciado Manuel Colom.
Manuel Colom dijo: “Guatemala tiene una misión incumplida: la de tomar conciencia de su identidad nacional, que constituye una etapa indispensable para su verdadero progreso”. Creía que como nación podíamos aprender de la vida indígena en su “expresión comunitaria, su calidad en las relaciones humanas, su actitud familiar”.
El antropólogo estadounidense Benedict Anderson decía que toda nación es una comunidad imaginada. La construcción de la identidad nacional se hace a partir, no solo de conocer nuestra historia, sino de pensar y de ser, a través de nuestros mártires y héroes. De darles un espacio y vida propia en la vida nacional, es decir en el corazón del pueblo. “Meme” tiene una vida de lucha desde dónde decir y también una muerte desde dónde contar lo que nos queda por hacer.
¿Estamos conscientes de que para cambiar Guatemala necesitamos mucho más que cambiar de actitud y que como país necesitamos referencias simbólicas e históricas que nos hagan resignificar nuestra identidad?
La identidad es ese proceso de juego de espejo con los Otros. Es decir, que no hay identidad sin la presencia de los Otros. Nuestra identidad es un conjunto de contradicciones. Mezclas de mezclas en proceso de transformación y articulación de identidades híbridas y globalizadas.
En el mundo de hoy la existencia pasa necesariamente por la imagen. Vivimos en una sociedad saturada de imágenes. Hay imágenes olvidadas que nos gustaría recuperar.
Cuando asesinaron a Manuel Colom Argueta yo no había nacido. Sin embargo, sus ideas de diálogo y democracia siguen siendo un espacio para pensarnos y construirnos como país, siguen siendo un referente fundamental que deberíamos de recuperar. También su humildad, su carisma, su amor por la justicia, su convicción política y su visión de políticas de largo plazo. Aquí cada cuatro años comienza un nuevo ciclo que nunca lleva visión a largo plazo.
Solicito al señor presidente Otto Pérez Molina la investigación de su muerte. Y la necesaria condena de los culpables. Y al Alcalde retomar el EDOM. 
Hoy podemos manifestarle a Colom Argueta que sigue vivo, recordándonos que aún hay una Guatemala diferente que debemos construir, que no se hace cambiando de actitud, sino que desde la necesaria transformación de la economía. ¿No es acaso desde su voz que podemos hacer que se dialogue de la necesidad de democratizar el país?, bautizar el aeropuerto con su nombre puede ser una estrategia alternativa para hacer conciencia e identidad para los guatemaltecos, para ver y conocer la historia que entre todos hemos silenciado. Es darle a esta celebridad y a este mártir el lugar que se merece. Es darnos a nosotros un honorable y trascendente símbolo de identidad.

¿Quién es quién en la región?


Además de Chile, Brasil, Argentina, Perú, Colombia y México son los países que más se destacan en cuanto a producción agrícola para el mundo, en la región latinoamericana. Acá un repaso a qué representa cada uno.   
Por: Martina Salvo de Oliveira
Leímos para usted: La Ceiba
Consultora Y Gestora En Desarrollo Municipal
BRASIL, POTENCIAL INFINITO
Ya supera los US$ 94 millones en exportaciones agrícolas y es la sexta economía del mundo, según datos del Centro de Investigación Económica y Empresarial de Inglaterra. Con casi 200 millones de habitantes, el gigante carioca empuja el estatus de proveedor de alimentos para el mundo.Sus principales productos son el azúcar, el café, el jugo de naranja y el etanol, y en todos ellos es el principal exportador del mundo; es actor relevante en carnes (primero en carne bovina, y de pollo, y cuarto en carne de cerdo), y segundo exportador de soya del globo.
Además, ostenta el título de ser el segundo motor mundial de la agricultura transgénica con 30,3 millones de hectáreas (después de Estados Unidos, que tiene 69 millones de ha). En Brasil es normal ver haciendas de 5 mil ha, y existen algunos campos corporativos que llegan a las cien mil hectáreas en el país.
ARGENTINA, TEMAS POR RESOLVER
Los productos más relevantes del vecino trasandino son el maíz, el trigo, la soya y el girasol. También el sector de carnes, especialmente las rojas, y la leche.
En frutas, específicamente en peras y manzanas, es donde se ha dado un gallito con Chile. Al menos hay una suerte de tregua porque el vecino se volvió más fuerte en peras y Chile en manzanas. Pero además de las pomáceas, el país trasandino es relevante en cítricos, de hecho son el mayor exportador de limones, especialmente de jugo, en el mundo. Otro producto argentino que gana terreno es el aceite de oliva.
En vinos, Argentina pelea codo a codo con Chile el liderazgo regional en el mundo. Y en productos distintos son uno de los pocos del planeta -además de una región de Brasil y de Paraguay- que producen y exportan mate.
El país es el principal impulsor de la cero labranza -que han desarrollado a partir de su gurú, el chileno Carlos Crovetto- y son el principal centro de aceite de soya del mundo. Pero, los problemas internos han afectado sus producciones de carne y leche, lo que los está dejando mal en algunos países a los que exporta y pierde mercados. La población de Argentina es de poco más de 40 millones de personas, por lo que constituye en sí mismo un mercado interesante y buena parte de sus producciones son para autoabastecerse.
PERÚ, CON VUELO PROPIO
Con 30 millones de personas, los peruanos la han sabido hacer en los últimos años. Ya son líderes en espárragos -mayor exportador del mundo- y sus envíos bordearon los 400 millones de dólares en el balance 2010-2011, y ganan terreno en recientes producciones.
En cuatro años los peruanos pasaron de exportar 50 millones de dólares a US$ 210 millones en uvas. Y en paltos la racha va por la misma línea; en los últimos años la producción se ha cuadriplicado. Pero además de esos productos, también se han metido con fuerza en cítricos, tangelos y mandarinas, y otras frutas como mangos, bananos, y en café y hortalizas como las alcachofas.
Para Chile, Perú se ha convertido en una competencia de temer en uva de mesa y paltos, más aún porque dicho país ha tomado la experiencia técnica de Chile, llevándose a varios profesionales chilenos a trabajar en zonas como Piura e Ica, expertisse que a Chile le costó forjar por los últimos 35 años.
COLOMBIA, EL RENACIMIENTO
No sólo de tener las mujeres más bellas, las mejores salsas bailables, de comer arepas, o tener las playas más bonitas del mundo, se puede enorgullecer Colombia. Su agricultura también tiene mucho que proveer.
En Colombia el agro se caracteriza por los monocultivos tecnificados como la caña de azúcar, el café, también son muy reconocidas sus flores, el algodón, el plátano colombiano, el sorgo, el maíz, el arroz, la palma africana, la papa y la yuca, entre otras especies.
Aunque la nación por tener diversos microclimas, tiene potencial para distintas especies, el tema político de las FARC a limitado su desarrollo. Ahora, con el recientemente anunciado repliegue de la guerrilla se espera un cambio drástico de la agricultura colombiana hacia el mundo. En el país de casi 50 millones de personas, ya anuncian una revolución en el sector.
MÉXICO, UN GIGANTE ALEJADO
México está entre los top 5 de los mayores abastecedores de maíz, además de producir algodón, frijoles, arroz y caña de azúcar. También hay ganadería, que está concentrada en el centro y noreste del país. La pesca es otro de los sectores relevantes.
Chile compite con México en la exportación de paltas (aguacate). Claro que México da paliza ya que es uno de mayores exportadores del mundo.
Pero el vecino de arriba es un gigante que está un tanto desvinculado de la región. El país azteca es mucho más cercano a su vecino del norte. El país tiene una población de 115 millones de personas.

Un Mercado Y Un Proveedor Global


Tener las mayores reservas de agua dulce del mundo, tierras para ampliar la frontera agrícola y representar el 11% de la producción de alimentos del globo, debiera ser más que suficiente para asumir su liderazgo como proveedor para el planeta. Pero no, y el principal rival de Latinoamérica para trabar el desarrollo es la misma región. En este especial conozca los desafíos y posibles fórmulas para saltarse los baches.
Por: Martina Salvo de Oliveira
Leímos para usted: La Ceiba
Consultora Y Gestora En Desarrollo Municipal
"Latinoamérica debe patear la mesa", dijo enfático el año pasado a Revista del Campo, Mario Montanari, uno de los empresarios innovadores tras el holding Invertec, conglomerado que juega en las grandes ligas en cuanto a alimentos preparados se refiere. Su molestia se debe a la lentitud de la región para asumir un mayor protagonismo como abastecedor de alimentos para el planeta.
Y tiene razón. Porque de nada sirve ser catalogado como el "granero del mundo", de vanagloriarse de tener las mayores reservas de agua dulce, o de ser uno de las pocas zonas que podría ampliar la frontera agrícola incorporando nuevas tierras, si no se le saca partido.
En Latinoamérica no todos los actores estarían conscientes del potencial y de la importancia de cuidar y desarrollar la producción y exportación agrícola de la región. Aunque países de otras latitudes sí lo notan y ya hay naciones lejanas que están instalando sus banderas agrícolas en territorio regional.
Sólo el año pasado Heilongjiang Beidahuang Nongken Group, la mayor agropecuaria de China, selló un acuerdo con la argentina Cresud SA para la compra de tierras agrícolas en ese país. Y no sería el único caso.
"China acaba de firmar un convenio con la provincia de Río Negro donde se le entregaron, en una especie de comodato, miles de hectáreas. Si no protegemos nuestros recursos naturales del 'agarra, Aguirre', vamos a quedar fuera del desarrollo rural", explica Gonzalo Jordán, director de empresas y experto en alimentos.
La ONU proyecta que la población pasaría de los actuales 6,8 mil millones hasta los 8,9 mil millones de personas hacia el 2050. Sólo en América Latina la población crecería 35%. Para la Cepal esto brinda oportunidades, primero porque habrá más bocas que alimentar, y segundo porque habrá un segmento con más recursos para comprar productos con valor agregado. Y ahí la región tiene mucho por hacer.
"El ser humano va a comer más, necesita una dieta más variada. En ese sentido, somos un continente con potencial aún mayor en la producción de alimentos", explica Fernando Martins, socio del escritorio de Bain & Company en Sao Paulo, una consultora internacional de estrategia de negocios.
Para sacar partido de ello, la región tiene que tomarse en serio. Hay oportunidades, potencial y necesidad de convertirse en proveedor global, pero los desafíos no son simples.
La relevancia de la región
Hacia 1980, Brasil, Paraguay, Bolivia, entre otros, eran grandes importadores. En 20 años, el escenario se dio vuelta y hoy, América Latina, con Brasil a la cabeza, es uno de los principales productores y exportadores agrícolas del mundo. Según el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, la región contribuye con el 11% del valor de la producción alimentaria mundial y posee el 24% de la tierra cultivable. La región produce más de la mitad de las exportaciones de soya del mundo, un tercio de las de maíz y el 44% de la carne de vacuno del planeta. Y como si esto fuera poco, tiene casi un tercio de la tierra cultivable no utilizada del mundo, según el Banco Mundial.
"Mientras en América del Norte el incremento se da principalmente por el empleo de tecnología para extraer mayor producción de una misma área, en el Mercosur hay también un gran potencial de introducción de nuevas áreas para la agricultura", dice el estudio de Bain & Company, "Agronegocio en el Mercosur: transformaciones de pasado y promesas de futuro".
Según el informe, la demanda mundial de los cinco principales cultivos alimenticios (trigo, maíz, soya, azúcar y arroz) debiera pasar de un estimado de 2,4 billones de toneladas en 2010, a cerca de 3,5 billones el año 2050.
El mayor potencial se concentra en el cono sur.
"Básicamente, el potencial se circunscribe a un grupo de países de Sudamérica, con Brasil, Argentina, Paraguay y Bolivia, y en menor medida Colombia. Hay países como Uruguay que tienen un rol importante, pero su capacidad de expansión es limitada", explica Adrián Rodríguez, oficial a cargo de la Unidad de Desarrollo Agrícola de la Cepal.
Entre las ventajas que posee la región está su gran diversidad de condiciones de suelo y clima lo cual es difícil de igualar en otras latitudes, aunque algunas todavía tienen espacio para crecer (Ver recuadro).
Sin embargo, uno de los temas que le juega en contra es que el ritmo de crecimiento entre los países es aún muy desigual y hay problemas locales complejos por superar.
Por años Chile lideró el avance con un modelo agrícola que es mirado con atención por su gran cantidad de acuerdos comerciales, por ser un país pequeño que exporta mucho, y por haber desarrollado como nadie el tema del valor agregado. Colombia viene dando la pelea y ha planteado, luego del repliegue de las FARC, una revolución agrícola para la cual planea usar dinero de los aranceles petroleros para desarrollar el sector. Otro que crece con fuerza es Perú, que en los últimos años ha avanzado en acuerdos internacionales y se ha puesto como meta ser un exportador global de alimentos.
Y mientras países como Brasil ponen freno a la compra de tierras por parte de empresas extranjeras, otros, como Bolivia, entraban el intercambio interregional, al poner trabas para el desarrollo de la carretera interoceánica que uniría Brasil, Perú y Bolivia; o Argentina que pone impedimentos a las importaciones desde otros países, incluidos los de la región.
Está claro entonces que si la región quiere concretar su potencial y crecer como un todo, sus dirigentes deben intentar sentarse a conversar y no quedarse en diálogos que no llegan a puerto. Es la clave para que la región alcance el estatus al que aspira.
Baches latinoamericanos
A nivel regional, uno de los temas clave que hay que trabajar es apuntalar la investigación, tecnología e innovación y conseguir que sea más o menos parecida entre los distintos países de la región. Hoy la I+D agrícola respecto del valor agregado agrícola es igual al 1,14% como promedio regional, según cifras del 2006. En los países de la OECD es de alrededor de 2,5%. Pero, además, hay importantes diferencias entre los países de la región. Cerca de 2% en Uruguay y Brasil, entre 1% y 1.5% en Argentina, Chile y México; y menos de a 0.3% en El Salvador, Guatemala y Paraguay.
Brasil, a través de Embrapa o la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria, es un ejemplo de cómo la inversión a nivel país puede potenciar el desarrollo agrícola. Porque un tema clave en la región es investigar, por ejemplo, el desarrollo de semillas y técnicas de plantación para ajustarse a los suelos que puedan incorporarse en el futuro a la producción; o en cómo recuperar los que están degradados, por el tiempo o los embates del cambio climático. Y esto debe ser realizado en cada país, pues las características varían mucho entre cada uno.
Otro reto tiene que ver con el manejo sostenible del recurso natural, produciendo limpio, de forma sustentable y amigable con el medio ambiente. En esa línea, para el agro un reto importante es reducir la emisión de gases de efecto invernadero, tema que causa gran discusión en industrias como la ganadera.
En la región hay países que vienen avanzando como Costa Rica que el 2021 planean ser carbono neutral. En esas latitudes, el sector agrícola está empezando a participar de forma activa en sectores como el del café, lechero y en frutas tropicales. Si la región quiere convertirse en un exportador global, esas son metas que debe ponerse, pues ellas son exigencias en los países europeos y en Estados Unidos.
Temas globales a resolver
Pero para avanzar en convertirse en un proveedor de alimentos para el planeta, Latinoamérica debe prestar atención a sus relaciones con el resto del mundo. Quizás a muchos no les suene la ronda de Doha, pero lo que allí se estaba tratando de acordar es clave. Esta negociación, que se realiza desde el 2001, busca, entre otros temas, la liberalización del comercio mundial de productos como los alimentos. Pero el poco interés de potencias como Estados Unidos y la Unión Europea en abrir sus fronteras -eliminando o disminuyendo las barreras y aranceles- ha hecho que la negociación quede entrampada.
Ante el congelamiento, los expertos llaman a tomar el toro por las astas para que la región coja el liderazgo y muestre una postura y fortaleza regional. La idea que recalcan algunos expertos es la de conformar una suerte de Opep de los alimentos.
Cuando los países productores de petróleo formaron esa asociación lograron valorizar su recurso. Conseguir esa unión significó limar asperezas muy duras. Y es justamente uno de los grandes retos que tienen los países de América Latina: establecer alianzas con los vecinos, más allá de la competencia en algunos productos agrícolas o de resquemores de algún tipo.
Un ejemplo de que se pueden hacer alianzas de ese tipo es el Acuerdo Trans Pacífico, TPP (por sus siglas en inglés), del cual participan Chile y Perú. En alianzas como ésa se podrían sumar otros socios clave como México y Colombia, y así fortalecer un bloque en el Océano Pacífico, que apuntale el desarrollo de Brasil en este lado del continente.
"Brasil tiene que liderar y la contrapartida en América Latina con cara al Pacífico tiene que ser Perú, Colombia, México y Chile, a través de una alianza para el desarrollo alimentario. El complemento Andes es lo que Brasil necesita. Además, esto contribuiría a la desamericanización de México que puede volcarse hacia el sur y potenciar el desarrollo alimentario", dice Gonzalo Jordán.
Alianzas de ese tipo permitirían destrabar en forma regional temas clave como las barreras sanitarias, por ejemplo, que imponen la UE o mercados como Asia; así como inyectar recursos para resolver temas sanitarios como la aftosa, que afectan la imagen de toda la región hacia el mundo.
Otro factor es la disponibilidad de agua. En Brasil está la mayor reserva de agua dulce del mundo, y en Colombia la segunda, pero al recurso estratégico no se le da el valor que merece. Aquí lo que se requiere es generar conciencia de la importancia que tiene trabajar coordinados para la protección y uso de un recurso que es escaso. De la mano con la importancia hídrica y su resguardo, habría que apuntalar el tema del transporte por esas vías, además de construir carreteras.
"Sacar productos de zonas como el interior de Bolivia o estados brasileños como Matto Grosso hasta el puerto, es caro. No hay ferrovías en óptimas condiciones en el interior de Bolivia, Paraguay y algunas zonas de Brasil. Se podrían aprovechar los ríos que no son navegados y pueden ser rutas naturales para la agricultura. Los estadounidenses tienen ríos como el Missouri o el Misisipi, equivalente a ríos como el Paraná, que se usan para transportar producción agrícola. Nosotros tenemos mayor potencial en esa línea y lo usamos poco", dice Martins.
Latinoamérica tiene el potencial para llegar al mundo de forma rotunda y con propiedad, pero para hacerlo debe destrabar los baches, muchos de los cuales están autoimpuestos por la misma región.
La Cepal proyecta para este año una tasa de crecimiento del PIB regional de 4,1%.
 Potencial agrícola en el resto del mundo
Aunque hay zonas, por ejemplo en África, que tiene potencial agrícola, a la par tiene muchos desafíos técnicos, humanos e institucionales por delante. Más terreno ganado podría tener la zona llamada KRU, conformada por Kazajstán, Rusia y Ucrania, aunque tanto esa zona como África no tienen hoy un potencial proyectado claro. Por ello es la región latinoamericana la que tiene mayores oportunidades y tierras para crecer.
"Hay variables que no pueden ser estimadas con seguridad, como la posibilidad de plagas, enfermedades, bajas varietales y hasta el cambio climático global y regional. Otra dificultad es evaluar el potencial de producción de nuevas áreas. La sabana africana, por ejemplo, tienen áreas propicias a la agricultura extensiva de soya y maíz, así como Colombia. Cuba podría nuevamente volverse un gran productor de azúcar, no inmediatamente, pero dentro de un horizonte de cuarenta años eso es muy posible y hasta probable", indican en Bain & Company.
Impulsar la producción con valor agregado
Un reto común para los países latinoamericanos sería impulsar la producción con valor agregado. En el caso de la soya, por ejemplo, aunque Brasil y Argentina son grandes productores, Brasil "sería lo que se llama productor marginal de la cadena, es decir, el de peor costo", indica el estudio de Bain & Company.
Vender productos finales como carne de soya sería una alternativa interesante. Lo mismo se podría replicar en leche, frutas y carnes. Chile tendría camino ganado en esa línea.
"Las producciones agropecuarias que se destacan en la región (es decir, aquellas que van más allá del simple consumo interno y generan divisas de exportación) van desde la producción de vinos en las regiones más templadas de Chile y Argentina, salmón en los fiordos del sur de Chile, leche en Uruguay, y maíz, frutas y oleaginosas en las áreas subtropicales", indica el estudio.
¿Competencia o complementariedad?
"Hay productos con los que vamos a competir, pero por otra parte nos permite un mix de oferta más potente. Chile tiene más TLC que ninguno, y en alimentos tenemos un potencial tremendo, pero qué significamos si no nos complementamos con otros mercados. Al final, no son los países que compiten y si los conglomerados", dice Jordán.

jueves, 22 de marzo de 2012

Hambre de desarrollo rural en Guatemala


Hambre de desarrollo rural en Guatemala
Urge un acuerdo nacional al respecto.
Leímos para usted: La Ceiba
Consultora Y Gestora En Desarrollo Municipal
Por: Adrián Zapata/ Ajkem-Tejedores
Guatemala sigue siendo un país donde la mayoría de la población aún habita en los territorios rurales. Allí se concentran los indicadores más dramáticos de pobreza, exclusión y sus consecuencias: hambre, la inseguridad alimentaria y nutricional y la vergonzosa desnutrición crónica infantil que agobia a casi la mitad de nuestros niños, condenándolos a efectos irreversibles.
El Pacto Hambre Cero que lanzó el Gobierno está dirigido a enfrentar las causas inmediatas de esta lacerante realidad, pero también las de mayor profundidad, relacionadas con la pobreza, la exclusión y la falta de desarrollo rural integral. Sin esta integralidad, dicho pacto terminaría en una simple política asistencialista, con logros de índole paliativa, sin sostenibilidad.
Debemos reflexionar sobre la profundidad de esta problemática, dadas sus raíces históricas y estructurales, razón por la cual se requiere de un gran acuerdo nacional que nos permita enfrentarla y superarla, con acciones diversas de corto, mediano y largo plazo. Y si bien es cierto que reaccionar ante el hambre resulta lo más convocante, porque apela a la sensibilidad humana más básica, el compromiso con Guatemala nos debe provocar un razonamiento mucho más profundo.
Los intereses sectoriales, aunque sean legítimos, no deberían ser obstáculos para alcanzar un acuerdo nacional en esta materia. No hacerlo es posponer el abordaje de una problemática con una potencialidad de ingobernabilidad desafiante y constituiría una irresponsabilidad ciudadana. El esfuerzo hay que enfocarlo hacia la búsqueda de acuerdos nacionales, donde distintas visiones y perspectivas puedan converger para definir un rumbo sostenible. El papel del Estado resulta fundamental para ello.
Las políticas públicas, sociales y económicas, debidamente articuladas, son indispensables. Las primeras, aisladamente, ayudan a vivir la pobreza, pero no a superarla. Por eso, es necesaria, vía política pública, la promoción de la economía campesina, entendida en toda su complejidad, que va más allá de la visión tradicional agrícola, para que supere los niveles de infra y subsistencia y, convirtiéndose en excedentaria, sea empujada por el Estado para aprovechar los mecanismos propios del mercado.
Pero también es importantísima la inversión privada que, sin dejar de generar ganancias, produzca empleo decente, pague impuestos, aporte fiscalmente, sea de provecho para las comunidades aledañas a ella, garantice la sostenibilidad ambiental y respete nuestra realidad multicultural. Urge un acuerdo nacional al respecto.