domingo, 18 de abril de 2010

¿Qué necesita Guatemala para ser emprendedora? (VI)

El Gobierno puede ser el mejor facilitador de condiciones para la generación de riqueza, o el mejor generador de pobreza.


Leímos para usted Renato Lechuga
Por Julio Zelaya jzelaya@fabricadesuenos.net


¿Por qué debería usted leer este artículo? ¿Cuál debería ser el rol gubernamental para el desarrollo del gobierno? Sería presuntuoso al afirmar que tengo la respuesta a este tema. Muchos gobiernos han tratado diversas acciones, teniendo éxitos y fracasos. Investigué sobre lo que ha funcionado y lo que no ha funcionado alrededor del mundo y me referiré en ocasiones al trabajo de Josh Lerner de la Universidad de Harvard, quien ha estudiado exhaustivamente el tema. Las lecciones aprendidas a nivel mundial serán generales, como líneas de acción o prioridades de un plan de gobierno. 
Primera lección. La actividad emprendedora no ocurre aislada. Los emprendedores se valen de socios y redes. Se necesitan abogados para negociar acuerdos, expertos en marketing e ingenieros quienes estén dispuestos a trabajar con estructuras de compensación variable y clientes dispuestos a comprar a firmas jóvenes. Los emprendedores no sólo tienen barreras de dinero, sino que necesitan de condiciones propicias para iniciar y desarrollar negocios. ¿Cómo sería Guatemala si contara con una bolsa de valores sólida? El financiamiento de proyectos serios sería análogo a como funcionan los países desarrollados. 
Segunda lección. Fortalecimiento de la investigación científica y su aprovechamientoLa inversión en investigación científica y académica puede generar nuevas soluciones que agreguen valor a la industria y al comercio. En la medida que esto suceda y existan oficinas de transferencia de tecnología, donde se puedan fomentar nuevos emprendimientos derivados del trabajo investigativo, se crea un círculo virtuoso de innovación. 
Fig. 1 Muestra a una señora emprendedora y empresaria de productos lácteos del mercado de Chiquimulilla. Tomada por Renato Lechuga.
Tercera lección. Si su mercado no es el de China, haga sencillo hacer negocios en su país. China tiene complejos sistemas para hacer negocios. Sin embargo, el mercado de más de mil millones de personas y su vasta oferta de proveedores hace que los empresarios deseen aprender hacer negocios en China. Sin embargo, si el mercado interno no es así (como sucede en Guatemala), el gobierno deberá velar por simplificar la forma de hacer negocios en el país para capitales extranjeros. El sistema legal y comercial del país deberá permitir transacciones que estén conforme a los modelos que son comúnmente aceptados alrededor del mundo. 
Cuarta lección. Fomentar la meritocracia. El Gobierno no debería fondear proyectos por fondear, ni proveer subsidios al por mayor. Los modelos que han funcionado, como el de Israel o Nueva Zelanda, promueven matching funds, o fondos compartidos. Por cada quetzal que el empresario coloque, el gobierno otorga un quetzal. El proceso se asegura que haya un riesgo compartido. Adicionalmente, se seleccionan entre los mejores proyectos, aquellos que tengan las mayores probabilidades de éxito. Estos pueden optar a programas de incubación, fondeos u otros. Es mejor tener una buena empresa que diez mediocres. 
Quinta lección. Fomentar el emprendimiento no ocurre de la noche a la mañana. Muchos esfuerzos han fracasado por falta de seguimiento y constancia. La impaciencia y la urgencia por llevar a empresarios a que se enfoquen en retornos de corto plazo es una receta para el fracaso. 
Sexta lección. Evite iniciativas muy grandes o muy pequeñas. Las iniciativas muy grandes pueden consumir todos los recursos de programas de apoyo al emprendimiento. Las iniciativas muy pequeñas no tendrán mayor impacto en el desarrollo de comunidades emprendedoras. Definir el perfil del programa a recibir apoyo y enfoque es crucial para promover el emprendimiento. 
Séptima lección. Piense global. El mundo está conectado y está para quedarse así. Los fondos para emprendimiento pueden provenir de otros países, los mercados pueden ser atractivos en otros continentes o la producción se puede llevar a cabo en otros lados. Políticas que restringen producción o contratación local únicamente han probado no ser efectivas. 
Octava lección. Eduque, eduque, eduque. Inversiones en promoción del país como mercado, educación en emprendimiento (cómo hacer planes de negocio, formas de financiamiento, cómo generar ofertas comerciales, entre otros), y educación al gobierno mismo de cómo funcionan los mercados de inversionistas y el emprendimiento en general son cruciales. 
¿Cuáles lecciones hemos aprendido como país? ¿Qué deberíamos pedir en un plan de gobierno que fomente el emprendimiento? El Gobierno puede ser el mejor facilitador de condiciones para la generación de riqueza, o el mejor generador de pobreza. Nosotros decidimos cuál con nuestro voto. 
Cierro con un reto al emprendedor o emprendedora que hoy lee y se agrega valor:
¿Qué está haciendo hoy para alcanzar sus sueños?

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